El chivo expiatorio que puso de moda Estados Unidos para sus intervenciones militares, hace ya varias décadas, ahora retoma protagonismo en contra del presidente colombiano Gustavo Petro. El viejo método tiene raíces en la década de los 80’s donde se impuso bajo el rótulo de “narco-guerrillas” para deslegitimar cualquier programa político de la izquierda radical, pero hace menos de una década tuvo un eficaz resultado en la desarticulación de la implementación del Acuerdo de